Educación inclusiva en Ica: Que la escuela se adapte al estudiante

Educación inclusiva en Ica

Cuando hablo de educación inclusiva en Ica, hablo de una promesa que tiene que sentirse en la puerta del colegio, en el salón de clases y en la autoestima de cada estudiante. No acepto que una discapacidad se convierta en sentencia, ni que una familia viva el colegio como una lucha diaria para que su hijo o hija sea tratado con respeto.

La inclusión no puede depender de la buena voluntad de una persona. Tiene que ser un sistema que funcione, con reglas claras, infraestructura adecuada y recursos que lleguen a tiempo.

Accesibilidad

Yo parto de una idea sencilla, si un estudiante no puede entrar, desplazarse o usar un baño con autonomía, el derecho a aprender queda en discurso. Por eso, en 2026 se vuelve clave que la accesibilidad sea prioridad, no adorno. El propio Ministerio de Educación aprobó una norma técnica para acondicionar locales educativos con el fin de mejorar condiciones de accesibilidad y atender a estudiantes con necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad. 

Esa decisión importa porque pone el tema en el carril correcto, la inclusión se construye con obras pequeñas y concretas que cambian el día a día. Rampas bien hechas, rutas seguras, señalización, servicios higiénicos funcionales. Cuando eso existe, el estudiante deja de “pedir permiso” para participar.

Recursos

Yo quiero que el dinero para inclusión no se quede en Lima ni se pierda en trámites. La norma aprobada para 2026 incluye financiamiento para el acondicionamiento y contempla recursos para seguimiento, monitoreo, evaluación y asistencia técnica. 

Y lo más importante es que esto baje al terreno con criterios claros. El Diario Oficial El Peruano publicó el listado de locales educativos beneficiarios del acondicionamiento de accesibilidad 2026, en el marco de esas disposiciones, con el objetivo de mejorar condiciones físicas de accesibilidad, seguridad y funcionalidad. 

Aula

Yo no creo en una inclusión que solo cambia la infraestructura y deja igual la experiencia dentro del aula. La educación inclusiva exige que el estudiante reciba apoyos reales, que el docente tenga herramientas y que la escuela deje de improvisar. Si un estudiante aprende distinto, el sistema debe responder distinto, sin etiquetar y sin aislar.

Mi enfoque es que la inclusión se note en resultados humanos, más permanencia, más participación, menos ausentismo por barreras y menos familias sintiendo que “molestan” cuando piden lo justo. Eso se logra cuando se combina accesibilidad con acompañamiento pedagógico, gestión escolar y seguimiento.

Metas

Yo quiero que en Ica la inclusión se mida y se cumpla. No me sirve una frase bonita si no puedo mostrar cuántas escuelas se acondicionaron, cuánto tardó, qué problemas se corrigieron y qué estudiantes mejoraron su experiencia educativa. En 2026 ya existe una ruta normativa y presupuestal para avanzar, y mi trabajo es empujar para que esa ruta llegue a donde más se necesita. 

Mi compromiso es claro, que la educación inclusiva en Ica deje de ser una excepción y se convierta en la regla. Porque una región que se enorgullece de su futuro no puede dejar afuera a quienes más necesitan una escuela que los abrace.

Imagen de Carlos Zegarra

Carlos Zegarra

Ingeniero de Sistemas y Doctor en Educación