Residuos sólidos en Ica: limpieza pública que funcione todos los días

Residuos sólidos en Ica

Cuando hablo de residuos sólidos en Ica, hablo de algo que vemos sin buscarlo: bolsas en esquinas, puntos críticos que se repiten y vecinos que terminan acostumbrándose a lo inaceptable. Yo no quiero que la limpieza pública sea una pelea diaria entre la gente y el municipio. Quiero que sea un servicio confiable, como debe ser.

En 2026, una ciudad limpia no es un lujo. Es salud, turismo, comercio y dignidad. Y eso se logra con gestión municipal seria, no con operativos que duran un día.

Calle

La basura no aparece por arte de magia, aparece cuando el servicio falla en lo básico. Si la ruta no se cumple, si el horario cambia sin aviso, si no hay fiscalización y si el recojo se vuelve irregular, la calle se convierte en depósito. Y lo más injusto es que el costo lo paga la familia que vive allí, no quien administra mal.

Yo quiero cortar ese ciclo con una idea simple, menos improvisación y más rutina que funcione. Rutas estables, comunicación clara, intervención rápida en puntos críticos y sanción efectiva a quienes convierten un espacio público en botadero.

Regla

Para ordenar, primero hay que tener reglas. En Ica ya existe un paso importante, una ordenanza municipal de enero de 2025 establece como objeto aprobar la gestión integral de residuos sólidos en la provincia y reglamentar su manejo, buscando una gestión ambiental y sanitariamente adecuada en la jurisdicción provincial.

Mi enfoque es que esa norma se vuelva realidad en la calle. No basta con aprobarla. Hay que aplicarla con procedimientos claros, fiscalización constante y responsabilidades definidas, para que el vecino sepa qué exigir y el municipio sepa qué cumplir.

Relleno

La gestión no termina cuando el camión recoge. Termina cuando el residuo llega a una disposición final segura. Por eso el relleno sanitario y su operación importan tanto: si esa parte falla, el problema solo cambia de lugar y se convierte en contaminación.

Y aquí hay una señal que no se puede ignorar, en mayo de 2025, la Contraloría advirtió deficiencias que ponen en riesgo la calidad y durabilidad del proyecto de mejoramiento del relleno sanitario de Ica, incluyendo trabajos vinculados a una celda para manejo de residuos y equipamiento. Yo tomo eso como una alerta para elevar el estándar: supervisión real, control de calidad y transparencia, porque sin disposición final segura no existe solución.

Control

Quiero que la limpieza pública se gestione con indicadores que cualquiera pueda entender: cumplimiento de rutas, tiempos de respuesta en puntos críticos, volumen recolectado y condiciones del lugar de disposición final. 

Mi compromiso es que la gestión municipal se note en resultados: menos focos de basura, menos quejas repetidas y una ciudad que recupere orden. Ica puede verse mejor y vivir mejor, pero eso exige gobernanza local con reglas claras y control público todos los días.

Imagen de Carlos Zegarra

Carlos Zegarra

Ingeniero de Sistemas y Doctor en Educación