2026: Lluvias persistentes y exceso hídrico, la alerta que exige decisiones en Ica

2026: Lluvias persistentes y exceso hídrico, la alerta que exige decisiones en Ica

El Senamhi advirtió el 20 de febrero de 2026 que el incremento de lluvias ya está generando daños en cultivos, sobre todo en zonas costeras. Hasta el 15 de febrero, la vid, el palto, el ciruelo criollo y el mango criollo estaban en fructificación y cosecha; sin embargo, las lluvias intensas de los últimos días cambiaron el escenario productivo.

El problema no es solo la lluvia en la ciudad, sino lo que ocurre en la parte media de cuencas como Ica, Río Grande, Pisco y San Juan. Ahí se han reportado desbordes que afectan la agricultura en zonas ribereñas del valle de Ica, con impactos fuertes en maíz, palto, algodón y zapallo, entre otros. Cuando se inunda una parcela, no se pierde solo una cosecha: se pierde capital de trabajo, empleo temporal y continuidad comercial.

El riesgo que se instala después

El exceso de agua deja una segunda amenaza que suele golpear con más fuerza en silencio: la humedad ambiental. Senamhi reporta que este contexto ya está favoreciendo enfermedades fitosanitarias, como el oídio en los viñedos, justo cuando la fruta debería consolidar calidad y peso. En agricultura, una enfermedad en plena etapa productiva se traduce en menor rendimiento, mayores costos y más incertidumbre para el pequeño y mediano productor.

Además, el pronóstico del Senamhi no invita a la pausa: señala que las afectaciones en la costa podrían persistir e incrementarse por la continuidad de lluvias en cuenca y por temperaturas cálidas, con posibilidad de mayor incidencia de enfermedades y plagas estacionales, incluida la mosca de la fruta. En este punto, la respuesta debe ser preventiva y coordinada; reaccionar tarde siempre sale más caro.

Sierra sur

En el sur de Huancavelica y Ayacucho, el reporte del Senamhi describe una situación distinta: los cultivos transitorios de secano se desarrollan, en general, con normalidad y en algunas zonas muestran recuperación tras granizadas. El agua disponible puede sostener pastos y campaña, pero solo si se maneja bien el suelo y se evita la saturación prolongada.

La alerta, sin embargo, sigue vigente porque varios cultivos se encuentran en fases fenológicas vulnerables como espigado, aparición de hojas y floración, en especies como maíz, cebada y papa. A esto se suma el riesgo propio de temporada: nevadas y granizadas, y también la humedad alta que puede saturar el suelo e incrementar la presencia de enfermedades. En la sierra, una semana crítica puede definir todo el año agrícola.

Qué se debe hacer ya

La claridad es esta: sin acciones rápidas, el exceso hídrico se convierte en pérdidas acumuladas. Senamhi recomienda, para los valles costeros, labores culturales oportunas en plantaciones en fructificación y maduración, y vigilancia fitosanitaria sostenida; en la zona andina, no descuidar canales de desagüe o drenaje y vigilar plagas y enfermedades; y en zonas altas, asegurar refugios secos para la ganadería, priorizando crías y gestantes. Eso no es teoría: es la diferencia entre salvar campaña o empezar de cero.

Y hay un punto clave para la gestión pública en Ica: anticipar impactos con evidencia. La Agencia Andina informó sobre PASTOR, un portal del Senamhi con pronósticos basados en impactos para inundaciones fluviales en Ica, que permite visualizar posibles afectaciones por el desborde del río Ica en población, vías, servicios y áreas agrícolas cercanas, usando información técnica de pronósticos y modelos de inundación. Cuando una herramienta así existe, el deber de la autoridad es incorporarla a su toma de decisiones diaria y convertir la alerta en prevención real.

Imagen de Carlos Zegarra

Carlos Zegarra

Ingeniero de Sistemas y Doctor en Educación